Hoy hemos visitado el mercado flotante y el ferrocarril de Maeklong.


Muy prontito hemos salido de la caótica Bangkok, en un autobús con aire acondicionado y con un guía, Bamboo, que ha resultado ser muy majo y nos ha contado muchas curiosidades.

El mercado del tren era muy estrecho y resultaba un poco agobiante por la cantidad de turistas.
Según íbamos pasando los olores iban cambiando siendo el más intenso el del pescado. Don P, Vincent, sigue con la cosa que tenía desde pequeño que no soporta el olor a pescado.

El tren iba repleto de turista que a su vez nos sacaban fotos a nosotros; una locura.





Y ya para acabar, hemos parado en un parque que tenía búfalos y unas tartas de leche de búfala deliciosas.


Y vuelta a la jungla del asfalto.


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